Nuestras clientas demandan cada día más tratamientos para embellecer el tercio superior del rostro. Es lógico, ya que es lo que más se ve.

 

Sin embargo, hay una zona tapada que se tiende a descuidar, estamos hablando de la boca tapada por la mascarilla; a pesar de no verse, el código de barras empieza a resentirse.
 
Nos referimos a esas arrugas verticales que atraviesan la zona del labio superior y que se producen por la contracción muscular. En esta zona está el músculo orbicular de la boca, rodeando todo el labio, a continuación una capa de grasa y después la piel.
 
Con el paso del tiempo se pierde esa capa de grasa y la piel se va afinando, esto hace que se nos rompa y se marquen las arrugas. Las fumadoras lo tienen peor.
 

La mascarilla está empeorando esta situación…

Por un lado, la sequedad y falta de oxigenación, una piel seca y mal oxigenada es más propensa a romperse, y por otro lado, al llevar la boca tapada, gesticulamos más para que se nos escuche y hacernos entender bien.
 
No dejes que tus arrugas «campen a sus anchas» ponles freno cuidándote cada día.
Acude al centro de estética periódicamente, y a diario sigue el tratamiento que te recomendará la profesional para tu casa.