¡Ya tenemos aquí a Escorpio!

Desde el 23 de octubre al 21 de noviembre tenemos al signo de Escorpio en nosotros.

Escorpio es un signo fijo de agua, sus regentes son Marte y Plutón. Es el signo de la muerte pero también de la vida.

La persona Escorpio se distingue por su misterio y profundidad, tiene una personalidad magnética, la intensidad que desprende su extraordinaria energía procede de su poder sexual. Si está fuerza interna que tiene la puede expresar y fluir da lugar a una fuerte creatividad, pero si por algún motivo está creatividad fuera reprimida, puede convertirse en una bomba que estallará en agresividad hacia los demás y después hacia sí mismo.

Escorpio tiene una gran capacidad para llegar a situaciones límite y caer en abismos (difíciles de alcanzar para otros signos). Escorpio tiene fuerza, voluntad y recursos para salir del pozo y renacer como el Ave Fénix de sus propias cenizas. La fuerza de este signo es una energía fija que se traduce en una gran capacidad, y tiene una enorme fuerza oculta de concentración y tenacidad.

Está siempre en estado de alerta, que saca cuando llega el momento oportuno surgiendo poderosa y llevándola hacia sus objetivos. Su acción es poderosa y exacta.

Escorpio no olvida jamás el daño recibido, ni las ofensas, pasaran años y la herida permanecerá abierta.

Tiene una inteligencia profunda, siempre pendiente de desvelar los misterios más profundos de la vida, ya que tiene grandes dotes de observación y una poderosa intuición.

Existen dos tipos de Escorpio según dominen en su carta astral Marte o Plutón. Si su Marte es muy potente es más atlético, teniendo grandes dotes para la competición. Si tiene más potente a Plutón será más introvertido y con una poderosa fuerza interior que le hace estar siempre alerte y en tensión. Los dos son misteriosos y profundos, y tienen la misma misión: destruir para crear y morir para renacer.

La primera impresión que causa un Escorpio y le distingue de los demás signos es su penetrante mirada observando siempre más allá pero fijándose en el más mínimo detalle. Suele ser callado y silencioso y le rodea un halo misterioso.

No olvidemos la presencia más o menos marcada de Marte y Plutón además de sus ascendentes y la posición de sus lunas, que es lo que matizan sus caracteres.